lunes, 10 de marzo de 2014

Estrellas

Os presento el primer relato, mini relato en este caso, que he decidido publicar; es mas bien una reflexión narrada, espero que os guste:

Todo está oscuro si miras hacia arriba, las luces de la ciudad se han comido las estrellas. Es normal que el ser humano haya perdido la conciencia de su tamaño. Nos creemos tan grandes, y somos tan pequeños. Si no vemos las estrellas, tan minúsculas a nuestros ojos, pero tan inmensas en realidad, ¿como vamos a ser conscientes de ello? Da igual que todo a nuestro alrededor nos lo recuerde constantemente, hemos crecido tanto, y seguimos siendo tan pequeños a pesar de ello. Crecemos y crecemos y seguimos siendo insignificantes. Y lo peor es que no somos capaces de reconocerlo, nos tenemos por gigante, y cuanto más crecemos más grandes nos vemos. Los árboles también crecen, pero podemos talarlos; la tierra también crece, pero lo hace tan lento, y nosotros la conquistamos tan rápido; la vida crece, más que ninguna otra cosa, pero nos es indiferente, como si creciésemos aun más que ella, y por lo tanto sobre ella pudiésemos decidir, nos tenemos por los dueños de la vida, y en consecuencia de todo lo que nos rodea. Vivir, morir, crear, destruir, todo lo vemos igual, pero podemos permitírnoslo, por que hemos crecido tanto. 

No nos importa la posibilidad de que algo crezca mas que nosotros, no podrá llegar a eso, lo destruiremos antes. Con lo fácil que sería vivir sin creernos mas grandes, dando y recibiendo, cuidando lo que nos rodea y dejando que de fruto, podemos evolucionar, pero ayudando a evolucionar, a que todo crezca a nuestra par, a que todo se beneficie, lo llaman simbiosis, pero pocos sabemos que significa más allá de un diccionario. No soy el único que se ha planteado esto, otros muchos han estado en la misma situación, y todos hemos pasado desapercibidos, insignificantes, a todos nos han dejado solos, los demás han seguido creciendo por su cuenta. Pero no importa, algunos pocos locos huimos lejos de las luces de las ciudades buscando un cielo despejado, nos hacemos conscientes de lo minúsculos y frágiles que somos, todas esos brillantes puntos ya han muerto y solo entonces podemos verlos. En estos momentos me doy cuenta de que es normal lo que esta ocurriendo, la ceguera del ser humano. Me pregunto si no habrá solución. Tiene que haberla, tiene que existir alguna forma de que nos demos cuenta de lo que ocurre a nuestro alrededor. Pero como vamos a conseguirlo si ni siquiera podemos ver las estrellas.

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